viernes, 15 de agosto de 2014

Islandia


     Ha habido tiempo ya para reposar este viaje. Las fotos están procesadas y el viaje nuevamente disfrutado a través de cada una de ellas.


    Nada más y nada menos que 2637 fotos de este viaje se han salvado de la quema, entre las mías y las de mi compañera de aventuras, Rosana.


     Más de 1600 he salvado, ¿seré más sentimental?. La verdad es que cuesta deshacerse de los recuerdos y vivencias, el “delete” duele cuando la única foto que queda es la trepidada, la desenfocada o absolutamente subexpuesta.


    A lo que vamos...

     Esta isla, con un tamaño aproximado a Guatemala o Corea del Sur... Os habréis quedado como yo cuando busque información, ¿ni idea de lo grande o pequeño? Pues os facilito las cosas: aproximadamente una quinta parte de España, una tercera parte de Noruega y … un poquito más grande que Portugal.


     Ya situados, he de decir que es un país que crece continuamente. Situado sobre la dorsal mesoatlántica, que divide la isla y se muestra especialmente activa en esta zona, no deja de crecer debido al vulcanismo.



     Debido a esto Islandia posee una riqueza inusual, energía geotermal casi ilimitada y barata, lo que la ha transformado de una sociedad siempre al borde de la miseria en sus albores, a encontrarse entre las sociedades con mayor renta per capita del mundo.


     Visitar y tratar de descubrir esta isla es todo un regalo. Es tan variada y especial que cubre las expectativas de todo viajero, no defrauda, uno puede encontrar desde volcanes a fiordos, glaciares, innumerables cascadas, ...



playas doradas... y oscuras playas azabache fruto de las inacabables erupciones volcánicas de la isla,


montañas, prados, campos de musgo infinitos, ...


todo tipo de aves nidificando, mamíferos marinos, … y gente relajada y amable, ¿se puede pedir más?


     Gracias a todos los que, con vuestros consejos, habéis ayudado a que este viaje haya sido excepcional, gracias IñigoBenito y Susi y Joan.